18 mar 2011

Ciega Soledad.


En la tenebrosidad de su habitación, un rincón oscuro, vacio, solitario y sombrío, allí estaba él, de píe, esperando. El mundo continuaba su cauce natural, la vida pasaba a través de interminables segundos, minutos, horas y los eternos y lejanos meses y años, y él seguía esperando. La lluvia emanaba de sus entrañas, una lluvia sin fin, sin sentido, una lluvia seca y vacía.
La mitad del tiempo la soledad le invadía, colmándolo de incertidumbre, de dolor, de desesperanza. Aquel con cuyos actos estaba destinado a salvar y proteger a su progenie, a librarla y ponerle fin a su sufrimiento, se veía desnudo y derrotado incluso antes de la batalla. Mientras él seguía esperando.
Su constante espera lo condujo al odio, uno tan profundo y puro, irrefrenable e incontrolable, falto de perspicacia e inteligencia, un odio visceral, dulce y agrio, que se convertiría en su compañero de viaje, en su refugio, en su razón de vivir. Se volvió un misántropo, un ermitaño de la oscuridad y lo siniestro, rechazó a la humanidad, así mismo.
Ya no era él, era otro, un ser paralelo que lo acompañó de la mano durante toda su vida, y al cual decidió rechazar e ignorar por ser despreciable y triste. Al fin ese otro yo lo invadió e inexorablemente se apoderó de su vida, de todo su ser.
Su existencia era como una noche de tormenta, donde no hay luna que de luz a esa densa falta de color, donde no hay estrellas que te recuerden que la soledad nunca es en sí misma sola, que es fruto de unos ojos cerrados que se niegan a abrirse y a contemplar lo que les rodea y, sin darse cuenta, las parcas decidieron su destino dejándolo invisible, inexistente, en la nada.

16 mar 2011

Deseos.














Cada noche te imagino a mi lado,
Besando tus dulces y rojos labios,
Tocando con suavidad tu tersa piel,
Sentir tu cuerpo junto al mío,
Viajando en el universo de tus besos.

Quisiera perderme en la inmensidad del mar tus ojos,
Y divisar tu figura a lo lejos,
Acercándome poco a poco,
Hasta atracar en tus brazos.

Me gustaría ser la sangre que corre por tus venas,
Me gustaría acariciar cada milímetro de tu cuerpo,
Me gustaría ser algo más que tu amigo.

Ojalá fuera el motivo por que tu corazón late,
Quisiera estar en cada pensamiento que pasa por tu mente,
Sólo ser feliz cuando tu aliento roce mi piel,
Cuando me abrigues con tu calor,
Cuando tus caricias me hagan rebosar de placer,
Quisiera deleitar mis labios con la dulzura de tu piel.

Me gustaría fundir mi amor contigo
Y,así, por fin conocer el Edén que eres tú.

Quiero que formes parte de mis recuerdos,
Quiero envejecer a tu lado,
Sin ti soy la persona más paupérrima del planeta,
Sin ti, me envuelve un manto oscuro que no me deja ver.

Ansío tu cuerpo, tu mente, tu alma,
Ansío poder contemplarte sin que nadie diga nada,
Ansío tus suaves manos desnudándome.

Deseo caminar contigo,
Sobre arco iris que nos conduzcan al cielo,
Deseo volar a tu lado,
Sobre el mar de nubes que bañan la Tierra.

Deseo que me desnudes con la mirada,
Quiero que el azul de tus ojos me llene de pasión,
Anhelo el sudor de tu cuerpo,
Quisiera que me dijeras "te quiero" al oído,
Y ensordecerme al escuchar tus palabras.

Nunca te tendré entre mis manos,
Nunca sentiré la dulzura  que emana de tu boca,
Nunca escucharé ese "te quiero"
Ese, que me haga volar flotar por el espacio.

Mi realidad es otra,
La cruel realidad,
Y en esa realidad, en la mía,
Nunca estarás tú, vida mía.



Olvido

Sentimiento puro y bello,
Envuelto en tu cuerpo sereno,
Buscándolo me hallo,
Aquí ante el silencio,
Sensaciones, anhelos, deseos,
Tormentas desatadas,
Inquietan ahora mi amargura,
Amargura aferrada a mi alma,
Nefasta amargura inquieta.

Hilo delicado,
Aguarda mi cuerpo al precipicio,
Resuenan gritos mudos,
Regando mis sentimientos escondidos,
Intentando hacer renacer,
Sentimientos ya marchitos.

Miedo al olvido,
Ansiedad de un amor sombrío,
Río ahora ante el recuerdo,
Tirito aquí ante el olvido,
Inminente amor puro y bello,
Nefasto amor mío.
La cultura ha muerto

No quedaban libros, el mundo llora, el sol se apaga lentamente, mientras los seres humanos en sus lechos, se retuercen en su ignorancia.La decadencia de la mente ha comenzado.


El éxodo de la imaginación.

No quedaban libros, los árboles han muerto,la madre naturaleza llora su pérdida.La imaginación grita hambrienta y temerosa,el último hachazo la ha sentenciado a muerte.

Locura

No quedaban libros ni palabras,las personas han olvidado escribir,soñar,sus sentimientos explotan, sus mentes se perturban.Las habitaciones blancas se están abarrotando.


Reminiscencia

No quedaban libros y aún en mis lejanos recuerdos intermitentes, consigo recordar lo que era perderme entre páginas y soñar.

Jearci Brown

Jearci Brown
Hoy han de llover estrellas porque no he de llorar por penas, hoy te haré el amor? yo, el enamorado poeta con letras de mil poemas mientras el sol paga su condena.

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