18 may. 2020

CONTRASTE.

¿Qué piensas tú de este día nuevo?
Una oportunidad, un sueño.
Un astro que ilumina todo aquello
que de lo contrario sería oscuro.
Un aire que arrastra los deshechos
que de nuestros cuerpos salen disparados.

¿Qué piensas tú de la vida?
Una creación de la mano divina.
El resultado de la teoría Darwiniana.
Religión, ciencia o filosofía.
Su mezcla y balance en perfecta armonía.
Sin la que no habría nada, solo existencia.

¿Cómo percibes tú el mundo?
¿Con qué ojos lo miras?
¿Siente tu cuerpo como el mío?
¿Late tu corazón del mismo modo?
¿Es nuestro motivo y razón los mismos?
¿Tienes tú las respuestas a lo que desconozco?
¿Y las preguntas que aún no he formulado?

-Aire, tierra, fuego y aire.
-Corazón o cinco sentidos.
-Dolor, amor, pena, pérdida, dicha,
                                  -SANGRE Y HERIDA-.

-Unísono, movimiento, inercia.
-Comienzo y fin.
-Sabiduría e ignorancia.
-Conocimiento y estupidez.
                                  -VIDA Y MUERTE-.
-Blanco y negro.
-Plenitud y vacío.
-Sinónimo y antónimo.
                                   -CONTRASTE-.

5 may. 2020

CREADOR.

Fotografia por Jonathan Rincón.




Rosas, agua, globos y amor.
Risas, aire, ginebra y amor.
Familia, amigos, sueño y amor.
Fiesta, alegría, sosiego y amor.

Todo se reduce al AMOR.
Cuatro letras que hablan por sí solas.
Que crean vida y la destruyen.
Que empiezan guerras y las concluyen.
AMOR.ACRÓNIMO. AMOR.

Alza alas y vuelas lejos.
Mueve el mundo y altera órbitas.
Omega y alfa.
Ruiseñor grácil sobre la rama.

Llama que iluminas senderos oscuros.
Oasis en medio del desierto.
Agua que crea vida.
AMOR.CREADOR.AMOR.

Tú que creas esperanza.
Tú que inspiras las historias más bellas.
Tú que eres arte en ti mismo.
Ven y tócame el alma.
Ven y transforma mi vida.
Ven y toma el control de mis letras.
Ven. AMOR. CREADOR.AMOR.


25 abr. 2020

El sendero.

fotografia: Jonathan Rincón Correa





La semana número tres estaba siendo una pesadilla. No tenía nada que hacer o a quien llamar, no porque estuvieran muertos o porque algo malo hubiese pasado, más bien era el hecho de no tener que decir. Solo había salido a la calle una vez durante los primeros siete días y, a pesar de vivir en un hogar cómodo y bonito, lo cierto es que necesitaba aire fresco.

Antes de nada, se aseguró de que el tiempo iba a acompañarlo durante su paseo. Si iba a caminar mejor hacerlo a temperatura ambiente que muerto de frío o frito por el calor. Tras comprobar que su fortuna era buena, se vistió, abrió la puerta y empezó a andar. Siempre tuvo curiosidad por explorar una de las calles paralelas a la suya, que estaba sin asfaltar, y que daba la sensación de haber sido cortada de una revista de pueblos rurales y pegada en medio la locura de una gran urbe.

El camino era bonito, lleno de árboles y arbustos, flores que solo nacen en momentos puntuales y mueren tan rápido como han crecido, pájaros, ardillas y, casi seguro, algún que otro animal que desconocía. Para su sorpresa esa mañana no había mucha gente, solo un par de ancianos que caminaban al lado de su perro, una madre explicándole a su hija lo que veían y casi al final del sendero, donde tenía previsto dar la vuelta, un chico que tendría aproximadamente su edad tomando fotos a lo que había alrededor. Cuando se encontraba a su altura, el muchacho interrumpió su actividad, seguramente por vergüenza, para saludarlo con una pequeña inclinación de cabeza y una de estas sonrisas que a veces los seres humanos gesticulamos por instinto, cuando nos vemos expuestos haciendo algo con lo que no nos sentimos totalmente cómodos.

Él le devolvió el saludo, por cortesía más que nada, y giró en sí mismo para rehacer el camino de regreso. Un par de minutos más tarde, vio que ese mismo joven venía con unos cuantos pasos de desventaja revisando el teléfono,“posiblemente esté mirando las fotos que ha tomado", - pensó-. Él, sin embargo, mantuvo el ritmo.

-Tranquilo que no te estoy persiguiendo- dijo el muchacho desde donde estaba.
-Supongo yo- contestó-. No sería muy inteligente perseguir a alguien a plena luz del día pero claro, en los tiempos en los que vivimos el uso excesivo del móvil está jugándole malas pasadas a más de uno.
-Si lo que querías era llamarme lo contrario a inteligente, ya sabes, T-O-N-T-O - dijo deletreando en un susurro- podrías ahorrarte tanta vuelta, al fin y al cabo no nos conocemos.
-¡Exacto! Ahora si no te importa me gustaría seguir paseando en silencio.
-Para ser tan joven eres bastante A-N-T-I-P-Á-T-I-C-O - murmuró de nuevo-. Eso dando por sentado que el uso excesivo del teléfono no te la esté jugando ahora mismo, si sabes a lo que me refiero.
-¿Eres disléxico?
-¡No, claro que no!- Replicó el otro muchacho a toda prisa-.
-Es que con tanto deletreo... .
-¡Está bien! ¡tú ganas! Que tengas un buen día.

Los dos continuaron el camino en silencio.

A los pocos días, Alan, decidió salir de su casa de nuevo. Durante las últimas cuarenta y ocho horas no había dejado de llover mas esa mañana había amanecido soleada. Cuando estaba cruzando la reja que  daba acceso al camino de tierra, vio pasar al chico de la última vez, por lo que intentó mantener el perfil bajo quedándose lo suficientemente detrás. Sin embargo, era consciente de que un poco más adelante tendría que encararlo puesto que el final del trayecto no estaba muy lejos.

-¡Tú de nuevo!¡ Qué sorpresa más agradable!- le dijo el muchacho cuando ambos dieron la vuelta-.
-¡Madre mía! - dijo Alan para sí mismo-.
-No, lo digo en serio. Llevaba varios días queriendo disculparme por lo de la última vez, por eso he venido a la misma hora desde entonces pero apenas hoy he corrido con suerte. Me llamo Harry, por cierto.

Ese escenario le resultó inimaginable a Alan, primero porque no esperaba encontrárselo de nuevo y. segundo, porque recibir una disculpa no se le había pasado ni remotamente por la cabeza.

-Está bien- le contestó de vuelta mientras se guardaba el teléfono en el bolsillo-, supongo que solo me queda decir gracias y pedirte perdón también ya que ese día tampoco estuve muy fino. Por cierto, yo soy Alan.
-¡Esto es otra cosa! ¿Te importa si camino contigo?
-No, claro que no. Mientras mantengas la distancia de seguridad , me parece casi perfecto - contestó Alan con más amabilidad de la que le hubiese gustado-.
-¿Casi perfecto? No entiendo – replicó Harry mientras metía su teléfono en el bolsillo delantero de su sudadera-.
-Sí, porque lo ideal habría sido un estrechón de manos pero dadas las circunstancias... .
-Supongo que tienes razón. De todas maneras, esto tampoco está nada mal como señal de tregua.

Lo que les quedaba por delante no daba para mucho más puesto que los dos vivían bastante cerca, cosa de la que ninguno estaba, evidentemente, al tanto. En el poco tiempo que pasaron juntos, hablaron de sus respectivas profesiones, de cómo llevaban la cuarenta, de que por suerte ninguno de los dos había perdido a nadie por el virus, de cuánto llevaban viviendo por la zona y otras banalidades típicas de momentos como aquel. Antes de despedirse, acordaron verse a la misma hora cada mañana.

Sus paseos se hacían cada vez más largos, sus conversaciones más intimas, la necesidad de verse empezaba a florecer y echar raíces. Algo había nacido entre ellos sin que ninguno se hubiese dado cuenta. Quizás si la cuarentena no hubiese tenido lugar jamás se habrían conocido. Sin embargo, ese mismo hecho se estaba convirtiendo en una pesadilla. No poder estar cerca el uno del otro como les hubiese gustado era insoportable. Claro que ninguno había hablado abiertamente de sus sentimientos, el miedo a perder ese tiempo preciado, su aliento y combustible durante el aislamiento, los había mantenido en silencio. No obstante, un día, uno de ellos decidió expresar lo que sentía:

-¿Te acuerdas del libro que te comenté estaba leyendo?- Preguntó Alan con la mirada clavada al frente, en unos olmos cuyas copas se mecían delicadamente-.
-Sí, el de “Tan poca vida”,¿no?- le respondió Harry mientras tomaba una foto en la misma dirección.
-Sí, ese. El caso es que uno de los personajes, Jude, tuvo una infancia llena de maltratos y vejaciones. Nunca tuvo la oportunidad de saberse amado por quien era e incluso cuando por fin encontró a gente que lo aceptaba y quería, siempre buscaba la forma de boicotear sus relaciones, fustigándose a sí mismo e intentando alejarlos a toda costa antes de que ellos se diesen cuenta de que no era merecedor de ese cariño. Al final, encuentra al amor de su vida en su mejor amigo, Willem, quien a pesar de desconocer su pasado y de saber que era un ser humano con el corazón y alma rotos, lo amaba por lo que era y representaba para él en su vida. Jude, por supuesto, fue incapaz de disfrutar de ese amor y de la felicidad que venían de la mano con Willem, tan solo por miedo e inseguridad.
-Jude me da mucha pena- puntualizó Harry-, sea lo que sea que pasara. El simple hecho de no creerse merecedor de nadie y de perderse la oportunidad de ser amado es muy triste.
-Sí, eso mismo creo yo. Por eso es que ayer, antes de irme a la cama tomé una decisión que puede que me traiga consecuencias pero, la verdad ,no me gustaría que me pasase como a él- dijo Alan mirando por primera vez a Harry esa mañana-.
-¿ Me estás queriendo decir lo que creo que estás diciendo? - inquirió Harry con un tono de sorpresa y semblante serio-. Porque de ser así, me temo que...
-Me temo que te estás equivocando por completo – Alan finalizó la frase fijando la vista de nuevo en el horizonte-.
-¡Me temo que voy a ser el grano en el culo más grande e insoportable con el que hayas tenido que lidiar nunca!- continuó Harry con una sonrisa de oreja a oreja-.

Ambos tuvieron que hacer un esfuerzo monumental para no besarse, no porque no se estuviesen muriendo de ganas sino porque la situación con la que el mundo entero estaba lidiando no se los permitía y ninguno estaba dispuesto a correr riesgo alguno. Durante todo el tiempo que duraron las restricciones, hasta que la vacuna fuese encontrada y distribuida, acordaron que se sentarían cada día en un rincón apartado para hablar de sus vidas y que se mirarían a los ojos todo el tiempo para que ese lazo que había surgido se afianzara, hasta que por fin llegase el día en que pudiesen hacer y deshacer a su antojo.

Una tarde, a finales de septiembre, mientras ambos estaban en sus respectivas casas, el gobierno, en un anuncio de última hora, dijo en un comunicado oficial que la vacuna que habían estado probando durante los últimos meses había funcionado y, que a partir de ese momento, empezarían a producirla en masa para comenzar cuanto antes con el proceso de vacunación en todo el país, quedando así, por lo tanto, levantado el toque de queda.

Mientras celebraba el momento con su familia, Alan recibió un mensaje de Harry donde le decía que fuese sobre la marcha a su encuentro. Este se puso los zapatos y salió corriendo, tan solo disminuyó el ritmo cuando lo vio a lejos y siguió haciéndolo a medida que se iba aproximando.

-Espero que te hayas lavado los dientes- le dijo Harry mientras le pasaba las manos por la espalda-. Sería una lástima que me muriese por tu aliento cuando el virus no ha podido con nosotros.
-Pues supongo que tendrás que correr el riesgo- dijo Alan mientras le acariciaba finalmente la cara-.
Tras mirarse a los ojos unos instantes mientras disfrutaban por primera vez la proximidad del cuerpo del otro, se besaron, arropados por los gritos de alegría del mundo entero.

21 mar. 2020

Isolation

Right now everything we have left is hope. Never before in our generation, four letters have meant more for us. Never before such a small word has been petrol for our daily lives. We have been raised in a way that has made us thought about ourselves as an indestructible, untouchable individual being and so suddenly, we have been hit by reality; we have been deprived of our social life, favorite places and, most importantly, contact with people we love and care about.

As a society, we used to look towards the left when we were struck from the right and vice versa. Nevertheless, in the time place we are living, we simply can't ignore the events any longer but face them and, instead of reacting with morality, humanity and common sense, we are behaving quite the opposite: we have bought and piled up all the essential goods the whole of our community needs and therefore, depriving our neighbors of their right to doing so; we have ignored and avoided all the recommendations and governmental advice; we have disrespected and put in danger the lives of our loved ones and the rest of the citizens and, thereby, proving and demonstrating one more time we are the worst living kind. 

During the last past days, I kept wondering how can we be so inconsiderate, selfish, greedy (not just for food but money), incompetent, immoral..., and I just could carry on. I was, and still am, astonished by the way we are reacting and then, among that rage, incomprehension and lack of certainty, I got a clarification: We are SCARED. And yes, I am aware of the fact we all have come to the same conclusion but I am going to break it down.

We are scared because we may lose everything we have been building, we have been pushed from our comfort and safe zone, we have been put away from the rest of the world, we are being bombarded by the social media with all kinds of information, we have been played because of our fear and desperation and, above all, because of the only thing we have right now: HOPE. Furthermore, we have been forced to deal with our own demons, those ones we all have put in an inner compartment very deep within us. Those ones we have so desperately tried to hide from the others and are about to show up with no hesitation or whatsoever. There is nothing scarier like our own ourselves.

Regarding this, I think it is the time to sit down with ourselves and have the conversations we have been avoiding, make peace with ourselves and come to agreements and make commitments. We have the chance of getting rid of all the negative aspects that are stopping us to do better, to be better.  We are being allowed to consolidate our personal relationships, to share time with our loved ones, to do all those things we have on our goal list. We have the chance to change and learn so, why can we not just take it?

I know we are social animals and that physical contact is a primordial need for our specie but, to offer our best, we have to make ourselves sure that we are our best version as well and, for better or worse, this is the time and, probably, the last opportunity we will have in  a while if we truly want to make a real change.  

2 feb. 2020

Noche y luna. Sol y vida.

Cuando todo se queda en silencio,
llega su visita.
Aunque yo no quiera, siempre viene.
Me roba el sueño,
La calma.
Me arrebata el derecho a vivir sin dolor,
De ser dueño de mi cuerpo.

Una llama furiosa me quema de arriba-abajo,
De abajo-arriba.
Sin piedad.
Imparable.
La siento en mis entrañas,
En mis huesos,
En cada vena,
Tendón,
Cartílago.
En mi piel.

No puedo respirar,
Exhalar,
Llorar,
Hablar,
Girarme,
Moverme,
Yacer quieto o sentarme erguido,
Ya que ahí está para recordarme que tiene el poder.

Si tan solo pudiera me arrancaría cada parte de mi cuerpo,
Por donde él ha estado,
Dejaría correr la sangre,
Y sentir alivio mientras su calor se desvance en el descenso.

Alivio,
PAZ,
SUEÑO,
Cama,
Noche y luna,
Sol y vida,
Una sin DOLOR.
Esperanza, determinación,futuro,
Sin dolor.
Fe en DIOS,
A la espera de que un día me vaya a la cama
Y pueda descansar,
Cuando al despertar se haya ido.
Cuando sus visitas cesen y ya no vuelva a haber dolor.


22 ene. 2020

Sed.

¿Caerá lluvía esta noche?
De ser así, bajaría las escaleras de dos en dos,
Correría a la calle,
Me detendría en medio de la más ancha,
Y allí, rodeado de luces y gente mirando,
La dejaría acariciarme de arriba a abajo,
Y con su cauce se irían mis penas.

Querida lluvía, riégame el alma.
Dale de beber porque está sedienta.
Purifícala de tal manera,
Que si esta noche, a la vispera del nuevo día, muriera,
Mi cuerpo pudiese descansar en tierra santa,
Sin miedo a la máxima condena. 

Tú que has estado en todas partes,
Enséñame el mundo,
Enraiza en mí la subiduria de toda la historia de la raza humana,
Dame el alivio,
Dame la paz,
Dame el sosiego,
Llena de esperanza el interior de esta habítaculo seco.

Querida lluvía,
Llévame contigo al acabar tu labor en este lado del mundo,
Arrástrame hasta las profundidaes abisales de lo desconocido,
En donde solo estemos tú y yo,
Y el silencio como amigo. 

14 dic. 2019

Con las primeras nieves.


fotografía por Jonathan Rincón

A veces me da miedo no sentir nada,
Deambular por el mundo sintiéndome vacío,
Incluso,por momentos, las palabras se han ido,
Y mi alma camina descalza y expuesta.

En días como el de hoy,
Fríos y ventosos,
Todo lo que soy y llevo conmigo,
Parece encontrar regocijo en este miserable tiempo,
Un resguardo, una guarida desde la que mirar al mundo.

Tras la ventana,
En donde la lluvia furiosa de esta mañana ha dejado su huella,
                                                                                               -en los cristales-
Hay dos adultos labrando sus tierras,
Preparándola para el inminente invierno.
Sobre sus cabezas,
En las ramas de los árboles abyacentes,
Cuervos y otros pájaros los sobrevuelan,
Inmunes al viento.

Cuando lleguen las primeras nieves,
Y los días se tornen mas cortos y fríos,
Todo lo que ahora rebosa vida y colores tibios,
Que a la vista es nostálgica belleza,
Se transformará en hoscas figuras,
Mientras yo, desde estas cuatro paredes,
Seré testigo del cambio,
Y como ellos, me convertiré en figura en reposo,
Y volveré a la vida con los primeros días de primavera. 

24 sept. 2019

Junto a la orilla.






Parecía que nos veíamos
Él y yo, en armonía.
Sin filtros, sin retoques, pura magia,
Él y yo.

Parecía que nos entendíamos,
Sin pronunciar palabra,
O bailando delicadamente por y sobre ellas.
Parecía que podíamos ser,
Él y yo.

Yo lo veía, como se ve a través de un cristal.
O como el reflejo propio sobre el agua cristalina.
Como cuando se mira al sol y su luz no duele.
Y solo se siente  una caricia tibia.

Aún lo veo, desde la distancia que da el conocimiento.
Desde el respeto que dan los límites.
Desde el amor propio que no te permite romperte.
Yo lo veo.

Quiero vernos,
Como se ve a otros andar por los paseos marítimos,
O junto a la orilla del río.
En medio de parques o sentados alrededor de una chimenea.
De la mano o abrazados.
Quizás un beso en la mejilla,
O uno delicado en los labios.
Así, dulcemente,
Nos veía pero ya no más.

He cerrado los ojos.
Y dejado el corazón abierto.
Aunque él siga habitando un pequeño espacio, 
Y sea quien mantiene la puerta abierta.
Los he cerrado, con él como última imagen.
Y sé, que un día , cuando los abra de nuevo,
Aunque lo vea,
No habrá dolor o nostalgia,
Solo el gozo de haber sentido y estar despierto.

¡Qué bonito es sentir!



18 sept. 2019

Su vida, mi muerte.

Debería cerrar la puerta y tirar la llave.
Debería salir corriendo y no parar jamás.
Debería arrasar con todo y dejar nada en pie.
Debería hablar alto y no volver a callar.

¿Por qué morir en silencio cuando tenemos la palabra?
¿Por qué hundirnos en nuestra propia mierda cuando tenemos pulcras veredas por las que caminar?
¿Por qué refugiarnos en la morada más pequeña cuando hay castillos inmensos en los que buscar abrigo?
¿Por qué entregarlo todo aún cuando sabemos que no recibiremos nada a cambio?

Nos morimos por dentro en silencio.
Nos guardamos los sentimientos como ropa en un cajón.
Nos amarramos el alma y el corazón se queda quieto.
Nos apagamos y esa luz no se enciende de nuevo.
Suponemos en mente ajena y nos olvidamos de acertar en la nuestra.
Nos dividimos en pedazos para olvidar y al final olvidamos volver a juntarnos.

Perdonar y moverse.
Paso al frente y ser valiente.
Arrojarse al vacío, inerte.
Encontrarse a uno mismo, vértice.
Hablar la verdad, muerte.
Caminar a tientas, muerte.
Vivir a medias, muerte.
Ocultar lo que nos mueve, muerte.

Muerte y más muerte.
Mientras nos marchitamos aunque haya sol y llueva torrencialmente.
Muerte y más muerte.
Mientras sigamos la misma vereda

Muerte y más muerte.
Si no cambiamos el rumbo.

Muerte y más muerte.
Para que él viva feliz.

Muerte y más muerte.
Mientras siga callado,
Su vida, mi muerte.




11 ago. 2019

DICEN.

"Solo el tiempo dirá".
Suena como la solución perfecta a lo desconocido.
"Dale tiempo al tiempo".
Como si la vida fuese eterna para perderla esperando.
"Todo lo que merece la pena lleva tiempo".
Cuando no hay certeza ni garantía alguna de ello.

Tiempo, ese mismo que se esfuma igual que llega.
Llega y nunca se va. 

Solo avanza...,
Tan rápido que a veces da vértigo.

Esperar...,

Una llamada,
Una mirada, 
Una caricia,
Un beso.
A veces, también, un abrazo.
Para que nunca lleguen, para que nunca sean dados. 

Y el tiempo sigue corriendo.

Todo igual
.Cada cosa en el mismo sitio.

TIEMPO, suena, a veces, a medicina.
Otras a tortura.
Cuando no, a enfermerdad.

Tiempo, ¡dame tiempo!
¡Dale tiempo!
¡Para o, al menos, avanza más despacio!

Todo lleva tiempo, dicen.
Mientras, en la espera, a mí se me va la vida.


20 jul. 2019

Acaso.

¿Me he perdido intentando encontrarme?
¿Me he marchitado con el paso del tiempo?
O, ¿Me he, acaso, secado esperando a la lluvia?

¿Me he podrido por dentro como lo hace la fruta que nadie se come?
¿Me he muerto por dentro antes de convertirme en polvo?
O, ¿Me hallo, acaso, en un invierno perpétuo? 

¿Volverá a florecer el fruto en mi tierra yerma?
¿Volverá la lluvia a convertirse en mi fuente de vida?
¿Volveré, acaso, a sentir alguna vez la calidez escondida detrás de un abrazo ajeno?

¿Volverá el sol a salir por el este y la luna a brillar por las noches?
¿Volverá el canto de los pájaros a sonar tras mi ventana y los perros a ladrar ante el agüero de un extraño?

¿Podré, acaso, alguna vez, sentirme menos frío?




6 jul. 2019

Tras la ventana.






05 de julio de 2019


Mi querido libro de las confesiones:

Sé que mañana no estaré aquí y que, finalmente, todo llegará a su fin. En cierto modo, me produce cierto sosiego. Sin embargo, si lo miro desde otra perspectiva, me entristece enormemente. A veces he tenido la sensación de que los días tenían más de veinticuatro horas y que mi tiempo marchaba a distinto ritmo del de los demás.

Durante mi espera, he tenido la oportunidad de pensar en muchas de las cosas que he hecho, en las que me han hecho o de las que, indirectamente, han afectado a terceras partes que no eran conscientes de lo que estaba ocurriendo. En esas noches, cuando todo se me caía encima, solía conversar con la luna, y ella, de alguna manera encontraba la forma de responderme, cuando no era con una briza que se colaba a través de la ventana, lo hacía con un rayo de luz que se caía de entre un cielo en tinieblas para ser recibido como una caricia. Ella es la única que no me ha juzgado, la que siempre se muestra al final del día, la que está ahí aunque a veces no pueda verla. Y eso ,en mi caso, supone un gran alivio. Me hace sentir menos solo.

Creo que es consciente de que,tras esta noche, nuestras tertulias se darán por concluidas y que ya no tendrá que mirarme desde arriba porque, casi seguro, acabaremos siendo vecinas.

Siento mucho tener que despedirme de ti de esta manera, mi querido amigo, que tanto consuelo y desahogo me has proporcionado. Solo espero que la persona que te encuentre, lea mi historia a través tuyo y se de cuenta de que la vida es tan corta, inesperada e intensa, que no importa cuánto te esfuerces por controlarla y hacer las cosas correctamente, porque ella es la que manda y,bajo su puño, solo nos queda acatar, callar y vivir.


24 may. 2019

El silencio y la sombra.

Un avión suena a lo lejos,
Perdiéndose en el horizonte,
Entre la noche que se alza,
Y el día que se desvanece
                                           -poco  a poco-.

Tras su paso, se ha instalado un silencio,
absoluto y pesado.
Que se extiende por cada recoveco,
Dibujando en el aire una silueta oscura.

Una sombra
                  -mitad imaginaria,mitad real-.
Un vacío
              -mitad imaginario,mitad real-.

La incapacidad de abrirme en banda,
Que no es imaginaria ni tampoco real.

Esta noche le cedo mi alma
                                          -a la sombra-.
Mi corazón
                   -al vacío-.

Allí, desde las entrañas del mundo donde el frio se eleva
Y florece mi fruto.

En medio de ese espacio glorioso,
Donde solo hay silencio y su eco,
Estoy yo.

14 abr. 2019

24.





Llevaba sin hablar con él mucho tiempo, tanto que ni siquiera sabia en qué parte del mundo se encontraba, a qué se estaba dedicando o si salía con alguien. Su recuerdo vino de repente a mi cabeza, tras una conversación con una de mis mejores amigas que me transportó a una situación un tanto complicada con la que tuve que lidiar años atrás. Fue entonces cuando cogí mi teléfono, escribí su nombre en el buscador y me encontré con una realidad inesperada por completo: él ya no estaba, se había evaporado. Hacía un par de años que había exhalado su último aliento... .

El día que nos conocimos yo estaba devastado por completo;me habían roto el corazón de una manera en la que jamás lo habían hecho antes y aún así él me convenció para ir a tomarnos un café y entablar la que sería nuestra primera conversación.

Creo recordar que era un día inusualmente frío de enero, especialmente porque la hora a la que habíamos acordado quedar. La gente que había alrededor estaba saliendo disparada hacía los bares y cafeterías de alrededor para entrar en calor. Había vaho por todas partes, proveniente de las conversaciones que todos ellos estaban manteniendo, era casi como si una nube se hubiera caído del cielo y se hubiera quedado flotando a la altura de nuestras cabezas.

Él me había dicho que llevaría una bufanda de color marrón oscuro con rayas negras y un abrigo en los mismos tonos. Yo llevaría una bufanda gris, con una chaqueta del mismo color. Así sabríamos de antemano quienes éramos y evitaríamos malos entendidos. Yo ya lo había visto por el campus, siempre muy bien rodeado de gente, lo cual poco después cobraría todo el sentido ya que era un ser con un corazón y una pureza excepcionales. Cuando creía que a su llegada me encontraría convertido en una estatua de hielo, lo vi girar la esquina y acercarse con la cabeza en un ángulo neutro, como si le diera vergüenza mirarme a los ojos y, al mismo tiempo, quisiera llegar con el plante intacto.

Me saludó con dos besos, algo que no me esperaba para nada, tratándose de un chico tan guapo y masculino. Se disculpó inmediatamente por su retraso y, un par de minutos después, estábamos sentados delante de dos tazas de café bien calientes.

Recuerdo que me dijo que estaba de erasmus; era un estudiante de turismo en su último año y había decidido dejar París para mejorar su español y cambiar de aires. Yo supuse que tendría que haber un motivo por el que quisiese hacerlo y, tras pensarlo brevemente, se lo pregunté. Algo parecido a esto me contestó:

Para serte sincero, porque no me gusta decir mentiras, es un poco por la vida que tenía allí. Mis padres no se tomaron nada bien el hecho de que su único hijo fuera gay y, tras afrontar momentos bastantes desagradables y tristes para mí, me tuve que marchar de mi casa para meterme en un cuartucho horrible, en la última planta de un edificio con peor apariencia aún. Una de mis tías me ha ayudado mucho, sobre todo económicamente y bueno, también intentando hace cambiar de parecer a mis padres pero hasta el día de hoy las cosas siguen igual. Un día en clase me propusieron esta opción y tras solicitar la beca y arreglar todo el papeleo me vine aquí y es lo mejor que me ha pasado en mucho tiempo; mis compañeros de piso son muy majos y se están portando muy bien conmigo. Así que más o menos esa es mi historia, ¿qué me dices de la tuya?”

Yo no pude decirle nada, me faltaba experiencia y delicadeza para responder apropiadamente a todo lo que me había dicho. Así que simplemente le conté lo que me había pasado: acababa de dejarlo con mi ex, con quien había compartido unos cuantos años de mi vida, unos bastantes complicados con muchas idas y venidas, hasta que una de ellas, él se había enamorado de otro y yo me había quedado para vestir santos. También le dije que no me apetecía tener nada con nadie porque todo era muy reciente. A esto, él puso su mano sobre la mía, la apretó lo justo mientras me decía que era normal y que me tomara mi tiempo para recobrarme, que un chico tan guapo como yo y, presumiblemente, buena persona, encontraría alguien que me iba a hacer feliz cuando menos me lo esperara.

Nos terminamos el café y nos marchamos. La verdad es que no recuerdo si, una vez acordado que nos veríamos de nuevo, nos despedimos con un abrazo o con un beso. Puede que con los dos o, quizás, sin ninguno. Supongo que nunca podré preguntárselo.

Lamentablemente, no puedo decir que volvimos a quedar porque estaría mintiendo. Sin embargo, si que seguimos charlando de tanto en tanto por whatsapp o cuando nos cruzábamos por el campus. La última vez que hablamos, los dos teníamos veinticuatros años; por aquel entonces yo vivía de nuevo en mi isla, Lanzarote, y él estaba en Barcelona, trabajando para una cadena hotelera. Yo le dije que iría pronto a visitar a mis mejores amigas y acordamos vernos de nuevo allí. Ese recuentro al final nunca tuvo lugar porque llegada la fecha, él se había mudado de vuelta a Francia un par de semanas antes.

Esa sería nuestra última conversación.


Quería hablar con él, el día en que lo busqué para saber como le iba. Me gustaría saber qué le pasó, como dejó el mundo unos pocos meses después de haber cruzado nuestras últimas palabras pero remover la herida de la gente que fue cercana a él no es ni remotamente considerable. Así que supongo que todas mis dudas se quedarán intactas. Esta noche solo sé que me siento triste, frágil y, sobre todo, vulnerable.

Mi amigo fue un ser roto, que se recompuso a fuerza de voluntad y positivismo, que dio amor cuando se lo habían negado. Para mí hoy, es inspiración.





17 feb. 2019

Mírate




Mírate
Solo, de lado, con luz y sin ella.

Mírate.
Con los ojos abiertos,
Para ver lo que hay en la superficie.
Lo que no importa.
Lo que se pudre y ha de ser devorado por el tiempo.

Mírate.
Ahora con los ojos cerrados,
Para ver lo que hay adentro.
Lo que importa.
Lo que se transforma, florece y te hace especial.
Lo que se hace grande con el tiempo y sin el.

Mírate
Como solo tú puedes hacerlo.
Distinto a como lo hace el mundo.

Mírate y brilla.
Mírate y entonces vuela.
Mírate y se libre.
Mírate y entonces ama.
Mírate y no temas.

Solo entonces Mírate

Solo entonces Mírame.

Jearci Brown

Jearci Brown
Hoy han de llover estrellas porque no he de llorar por penas, hoy te haré el amor? yo, el enamorado poeta con letras de mil poemas mientras el sol paga su condena.

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